Una expulsión demasiado rigorista mandada desde el VAR y una mano dentro del área también marcada por el VAR, cambió el rumbo de un partido que los Bravos ganaban por goles al medio tiempo, y que al final terminaron por perder ante los Pumas de la UNAM por goleada de 4 a 2.
El partido correspondiente a la Jornada 16 del Clausura 2026 de la Liga MX, jugado la noche de este martes en la capital del país, era de mero trámite para los Bravos al ya no tener oportunidad de calificar a la Liguilla, pero los pupilos del entrenador portugués Pedro Caixinha buscaban por lo menos no terminar la fase regular con el orgullo tan herido.
Esta fue la tercera derrota al hilo para los fronterizos, que se quedan con 16 puntos, producto de cuatro victorias, cuatro empates y ocho derrotas.
Sobre la cancha del Estadio Olímpico Universitario, corría el minuto 35 cuando el juarense Javier Nevarez desde su propio campo condujo el balón hasta las afueras del área enemiga, desde donde se animó a disparar de pierna derecha por abajo para mandar la pelota al fondo de la red y poner arriba a los Bravos.
Ante la sorpresa de propios y extraños al 43’ llegó la segunda anotación de los fronterizos, luego de que José Luis ‘El Puma’ Rodríguez cedió a Ian Torres y este dentro del área disparó con fuerza para vencer al arquero Pablo Lara.
Cuando los equipos regresaron del descanso del medio tiempo ya se había soltado un fuerte aguacero que se mantuvo todo el resto del partido.
Sobre el 55’ Eder López se barrió sobre el ex Bravo Alan Medina y le quitó el balón, en una jugada en la que el árbitro ni falta marcó, pero el VAR pidió revisión, pues en la inercia de la jugada el tobillo de Medina se quedó atorado con la pierna de López y se dobló de una manera aparatosa, lo que fue suficiente para que el silbante Óscar Mejía mandara a las regaderas al jugador de Bravos.
Al minuto 64 el VAR volvió a hacer de las suyas al pedir la revisión de una jugada en el área juarense, en la que en un remate de cabeza el balón va a dar a la mano de Jesús Murillo y, como ya es costumbre cada vez que la pelota toca la mano de un defensor, el árbitro marcó la pena máxima.
Guillermo Martínez fue el encargado de cobrar y lo hizo bien para marcar el primer gol de los Pumas.
Bravos ya no tuvo respuesta y al 70’ llegó el empate con un cabezazo del propio Martínez. Después a los juarenses les llovió sobre mojado con dos goles de Robert Morales, al 86’ y al 90+7’ para finiquitar el triunfo felino.
Este sábado, Bravos pondrá fin al Clausura 2026 cuando reciba al Atlético de San Luis en el Estadio Benito Juárez y la afición deberá esperar un torneo más para volver a soñar con la calificación a la Liguilla.