Hace un año, el martes, Luka Doncic jugó su primer partido con Los Angeles Lakers, debutando nueve días después de que Shams Charania, de ESPN, diera la impactante noticia de que los Dallas Mavericks habían cambiado a su jugador franquicia a Los Ángeles.
Con los Lakers aún recuperándose de movimientos desacertados tras ganar el campeonato de la NBA de 2020 y fichar a Doncic, la movida aún no ha cambiado el equilibrio de poder en la Conferencia Oeste. El récord de 32-20 de los Lakers es prácticamente el mismo que
el del año pasado por estas fechas, cuando tenían un récord de 32-19 tras ganar en el debut de Doncic.
Pero la incorporación de un candidato a MVP en su mejor momento – e, igualmente importante, que aceptara una extensión de contrato de tres años el verano pasado que mantiene a Doncic bajo contrato al menos hasta 2027-28 – ya ha marcado una diferencia drástica en la forma en que los Lakers gestionan sus negocios. Un equipo que antes contaba con la dupla de Anthony Davis y LeBron James, representada por Klutch Sports, ahora se construye en torno a la trayectoria de Doncic.
Repasemos los primeros 365 días que Doncic pasó jugando para los Lakers y veamos lo que les espera mientras intentan volver a la contienda por el campeonato.