Ante un poco más de media plaza , se llevó a cabo la segunda corrida de la temporada en la Monumental Alberto Balderas. En punto de las 8 de la noche

Arturo Macías se llevó la noche al cortar tres orejas y poner de pie al publico del coso de la Ferrocarril.

Diego Sánchez partió plaza vestido de negro y celeste, a su izquierda Arturo Macias “El Cejas” de negro y oro, mientras Juan Pablo Sánchez vistió de negro y carmesí.

El primero de la noche, “Fronterizo”, un negro capacho de 500 kg para Arturo Macías, que inició con una tanda de verónicas, pegado a las tablas, fue jalando a su oponente hasta los medios, para sentirse cómodo con el capote, tras el trabajo de los varilargueros, “El Cejas” realizó una tanda de saltilleras que emocionaban al público presente. Tras unas banderillas deslucidas por parte de sus subalternos, Macías se plantó en los medios para comenzar su faena con la muleta, realizando una serie por alto, para continuar con derechazos y un pase de pecho que arrancaban los oles de la grada. Al ritmo de “La Pelea de Gallos” Macías continuó su faena, haciendo gala de temple y arrojo, que hacían que el público gritara cada vez más fuerte los olés en la tribuna, para cerrar con un pase pecho. Macías realizó unos pases más para acomodar a su enemigo y a volapié realizó una excelente estocada hasta la empuñadura para que la tribuna se inundara de pañuelos blancos, Jorge Sierra otorgó una oreja, pero ante la insistencia del respetable, concedió el segundo apéndice.

“Juarense”, el segundo de la noche, con 520 kilos, un cárdeno tocado para Juan Pablo Sánchez, que lo recibió con una serie de verónicas pegado a las tablas y lo fue jalando a los medios para permitir el trabajo de los picadores, el astado, atacó con fuerza al caballo, por lo que el castigo fue poco al astado. De nuevo, el trabajo de los subalternos, dejó mucho qué desear, pues de los tres pares de banderillas, sólo 3 fueron colocadas. Con la muleta, Juan Pablo fue jalando al burel hasta los medios a base de derechazos, ya en este terreno, Sánchez hizo gala de varios naturales, arrancando los aplausos de la grada. Al ritmo del paso doble, hizo gala de sus mejores pases, para culminar la tanda con un remate de pecho. Desafortunadamente, al momento del acero, Sánchez falló con la espada, dando un pinchazo en su primer intento, para el segundo, logró una estocada hasta la empuñadura, un poco caída, pero logrando que de inmediato doblara el toro, logrando sólo el aplauso del respetable.

Diego Sánchez recibiría a “Norteño”, un negro paliabierto de 510 kilos,  con un farol de rodillas pegado a las tablas, para después jalar a su enemigo a los medios y darle una tanda de verónicas antes del ingreso de los varilargueros. El trabajo de los subalternos del pequeño de la dinastía Sánchez, fue mejor, ya que lograron dos buenos pares de banderillas que emocionaron a la tribuna. Con la muleta, Sánchez se llevó a su enemigo al centro del ruedo y comenzó con una tanda de derechazos la faena, seguidos de una serie de naturales que prendieron a la gente. Sánchez continúo con los naturales para terminar con un pase en todo lo alto. Entregado y arrimándose a su enemigo, consiguió arrancarle otra tanda de pases que el público agradeció con oles desde la tribuna. Al momento de matar, Sánchez logró una estocada profunda, pero un poco caída, desafortunadamente para el matador, no logró que éste doblara, por lo que tuvo que recurrir al descabello, llevándose sólo el aplauso de los presentes.

“Tarahumara”, el segundo de la noche para Arturo Macías, un cárdeno delantero de 486 kilos que fue recibido por el hidrocálido de manera espectacular, tres faroles de rodillas pegado a las tablas, arrancaron los aplausos de la gente, para culminar con una serie de verónicas en los medios y cerrar con una saltillera. Una serie de gaoneras y cerrando con una revolera, hicieron que la gente explotara con el grito de “torero, torero”. Una buena intervención de los subalternos, hacía lucir aún más la faena. Con la muleta, Macías se echaba al público a la bolsa, una serie de naturales de hinojos en los medios, ponían al respetable de pie. “El Cejas” de nuevo al ritmo de “La Pelea de Gallos” y al grito de “Viva Aguascalientes” realizaba una faena llena de valor y arte. El matador realizó una petición más, “El Corrido de Chihuahua” y al ritmo de las notas fue al encuentro de su enemigo y de rodillas, realizaba una serie de derechazos que levantaron a los asistentes de sus asientos. Macías le sacó hasta el máximo al astado y al momento de matar y ante los gritos de los aficionados de no hacerlo, pinchó en dos ocasiones, para en una tercera, lograr media estocada que fue reconocida con aplausos y pañuelos blancos, por lo que Jorge Sierra le otorgó un apéndice y una vuelta al ruedo al astado, reconociendo su embestida.

“Chihuahuense”, un negro delantero de 475 kilos fue el astado que lidiaría Juan Pablo Sánchez como quinto de la noche. Voluntarioso con el capote, el hidrocálido realizó una corta serie de verónicas antes de dar paso a los picadores. Al fin, sus subalternos, lograron tres pares de banderillas de forma correcta, lo que agradeció la tribuna. Ya con la muleta, Sánchez sacó la casta en busca del triunfo, jalando al burel al terreno donde mejor embestía, arrancando los oles de la grada. El hidrocálido se arriesgó y estuvo a punto de ser cogido al detener al astado con la mano en un despliegue de valentía. Al momento de matar, Sánchez logró una estocada tocando pelo, con lo que el astado dobló de inmediato en el centro del ruedo, llevándose una oreja por parte del Juez de Plaza.

La noche la cerró Diego Sánchez con “Villista”, un cárdeno acucharado tocado de 505 kilos, entregándose con el capote, Sánchez buscó en todo momento complacer a los presentes, por lo que en cada pase arriesgaba la vida. Desafortunadamente, el burel fue maltratado de más por los picadores, dejando a un toro demasiado débil. Con la muleta, Sánchez se arrimó, poniéndose entre los pitones, pero a pesar de los esfuerzos, no logró convencer al juez de plaza, el cual, ante una estocada hasta la empuñadura, determinó que no merecía ningún apéndice. Ante esto, el público presionó al Juez para otorgarla, pero éste se mantuvo en su decisión, agradeciendo la actuación del matador, el cual reaccionó de manera iracunda, golpeando la barrera con el puño en dos ocasiones y saliendo a agradecer el aplauso del respetable con lágrimas de coraje en los ojos.

Macías salió en hombros, consagrándose como el triunfador y uno de los consentidos de la frontera, esperando ser programado en los siguientes festejos.

Con esto se cierra la temporada de la Plaza Balderas, esperando que se logre concretar un festejo más para la Feria Juárez 2017, aunque esto aún está por confirmarse con los organizadores del evento.