domingo, abril 19, 2026

Bájate del pedestal”: la lección de humildad del investigador más productivo de Chihuahua

by Lalo B
0 comments

Ciudad Juarez, Chih.-Hay investigadores que parecen hechos de cifras, de publicaciones y de reconocimientos. Pero cuando el Dr. Jorge Luis García Alcaraz se detiene un momento en las escaleras del Instituto de Ingeniería y Tecnología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (IIT-UACJ) con el saco colgado del brazo y la mirada tranquila detrás de los lentes, la escena dice otra cosa: que detrás de más de 500 aportaciones académicas hay una historia que comenzó muy lejos de los laboratorios.

No en una gran ciudad ni en un campus universitario, sino en un rancho de Michoacán, donde aprender significaba primero entender la vida. Quizá por eso, cuando habla con sus estudiantes o con otros investigadores, suele repetir una frase que resume su filosofía de trabajo: “bájate del pedestal”.

En el edificio H1, salón 203 del IIT, el Dr. Jorge Luis García Alcaraz recibe a sus visitantes con la sencillez de quien puede hablar de ciencia avanzada… o sentarse a comer un burrito con sus alumnos.

El profesor de tiempo completo es actualmente el investigador con más aportaciones académicas registradas en el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) en el estado de Chihuahua. Su producción impresiona: 524 aportaciones académicas, de las cuales 376 son publicaciones científicas indexadas en plataformas como Scopus, una de las mayores bases de datos de literatura científica del mundo. El resto corresponde a conferencias, congresos y espacios de difusión científica.

Pero en medio de ese récord aparece una palabra que el propio investigador repite constantemente: humildad.

Para él, ese principio pesa más que cualquier reconocimiento académico.

García Alcaraz habla de su trayectoria sin presunción. Explica que actualmente se encuentra en el segundo año del segundo periodo como investigador nivel III en el SNII, el máximo reconocimiento que otorga el sistema nacional.

Llegar a ese nivel —explica— no es cuestión de publicaciones solamente.

“En el sistema existe una ruta. Para avanzar hay que formar estudiantes. Para alcanzar el nivel II se requiere graduar maestros y para llegar al nivel III, doctores”.

Cuando él llegó a la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, en enero de 2008, ese camino apenas comenzaba.

En ese entonces impartía clases en Ingeniería Industrial y el departamento ni siquiera tenía programas de posgrado.

“En 2010 me tocó junto a otros colegas, participar en la creación de una Maestría en Ingeniería Industrial y años después, en el Doctorado en Ciencias de la Ingeniería Avanzada”.

Sin embargo, la historia que lo trajo hasta aquí no comenzó en laboratorios ni congresos internacionales, pues comenzó en un rancho.

El doctor García Alcaraz nació en Michoacán. Su padre tenía un rancho de 366 hectáreas —de tierra, pero también de muchas piedras— y desde niño el trabajo formaba parte natural de la vida cotidiana.

A los seis años ya montaba un burro para llevar comida a los trabajadores del campo. En esos recorridos también aprendió a cuidar el ekuaro, un pequeño terreno agrícola de tradición purépecha: parcelas en pendiente, trabajadas a golpe de azada, donde las familias siembran maíz, frijol y calabaza para su sustento.

You may also like