Ciudad Juarez, Chih.-La investigación científica y tecnológica también puede tener un profundo rostro humano. Así lo demostraron dos estudiantes del Doctorado en Tecnología del Instituto de Ingeniería y Tecnología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (IIT-UACJ), quienes recientemente participaron en el concurso internacional 3MT (Three Minute Thesis o Tesis en Tres Minutos), una competencia académica que reta a alumnos de posgrado a explicar su proyecto de investigación en apenas tres minutos.
En esta edición, los participantes del IIT llevaron propuestas enfocadas en problemáticas que impactan directamente la salud, la seguridad y el bienestar social: desde la prevención de fallas eléctricas en equipos hospitalarios hasta el estudio del impacto de la migración en el desarrollo sostenible de Ciudad Juárez.
Uno de ellos fue Luis Edwin López López, alumno del Doctorado en Tecnología y encargado del Laboratorio de Biomédica del IIT, quien obtuvo el segundo lugar con el tema Interfaz Directa con FPGA para medir variables eléctricas.
Su proyecto busca desarrollar un sistema capaz de prevenir fallas eléctricas antes de que ocurran consecuencias graves, particularmente en entornos donde una interrupción de milisegundos podría significar un riesgo crítico.
El estudiante planteó escenarios sensibles como hospitales o industrias maquiladoras, donde una falla mínima podría desencadenar daños severos.
“Imagínese un ventilador mecánico en un hospital o una falla de milisegundos en una empresa maquiladora; eso podría costar miles de dólares o poner en riesgo vidas humanas”, señaló.
La propuesta tecnológica pretende generar respuestas anticipadas, incluso apagones de emergencia controlados, para evitar fallas catastróficas y proteger equipos sensibles.
López López detalló que actualmente el proyecto ya cuenta con una interfaz directa desarrollada y se encuentra en la fase final de pruebas para implementarse en un FPGA (Field Programmable Gate Array o Matriz de Puertas Lógicas Programables en Campo), tecnología que permite trabajar en tiempo real gracias a su velocidad y paralelismo de hardware.
Su participación en el 3MT surgió a partir de la invitación de su asesor, el Dr. Francisco Javier Enríquez Aguilera.
“Aunque iba muy nervioso, quise llevarme la experiencia, ahora que estoy en los últimos semestres para culminar”, compartió.
El estudiante reconoció que condensar años de investigación en tres minutos representó uno de los mayores desafíos.
“Es bien difícil. Le comentaba yo a mi familia que prefiero preparar algo de 20 minutos o media hora, como comúnmente acostumbramos. Algo de tres minutos es muy parecido a un Shark Tank: tienes que convencer a los jueces de que tu producto va a funcionar”, expresó.
Por otra parte, Gabriela Álvarez Vega, alumna del último semestre del Doctorado en Tecnologías y docente por honorarios en el IIT, presentó un proyecto centrado en el impacto de la migración en el desarrollo sostenible de Ciudad Juárez.
Impulsada por su asesora, la Dra. Vianey Torres Argüelles, la investigadora participó por tercera ocasión en el 3MT con un sistema de medición que analiza la migración desde una perspectiva humana y social.
Ella busca medir tanto la percepción de la población como la experiencia de las personas migrantes, con la intención de identificar oportunidades de integración social y desarrollo colectivo.
“Muchas veces hablamos de los efectos negativos de la migración y pocas veces hablamos de los efectos positivos o de la correlación que esto tiene”, explicó.
Entre esos efectos positivos mencionó la aportación económica y laboral que realizan miles de migrantes que hoy forman parte activa de la dinámica productiva de la ciudad.
“También, muchas veces creemos que hablar de migración solamente es cuestión de números, pero va más allá. Es cuestión de historias, de perspectivas, es cuestión de personas”, reflexionó.
Álvarez Vega señaló que su interés por el tema surgió mientras trabajaba en la industria maquiladora, donde observó que gran parte de los trabajadores eran migrantes nacionales y extranjeros.
La estudiante destacó que, pese a los nervios, participar en el concurso se convirtió en una experiencia profundamente satisfactoria.
“Durante mis tres años en el doctorado participé en este concurso, ganando tres veces la votación de la audiencia. Es mucho estrés y muchos nervios, pero también muy divertido”, comentó.