Arrancó el torneo sin vuelo para las Águilas. Los Bravos sacaron el partido en cuestión de minutos para llevarse los tres puntos a casa al derrotar a América (1-2) que confirmó que le hace falta ‘punch’ en el ataque.

La ansiada noche del regreso de las Águilas a su estadio sumado al debut de André Jardine no tuvo el arrastre esperado, el día y horario atípico en el que jugaron terminó por afectar la entrada del partido dejando ver las tribunas vacías.

Pero eso a los protagonistas no tenía que importarles ya que fue una noche de oportunidades para varios, Brian Rodríguez, Román Martínez, Mauro Lainez, así como los debutantes Juan Cantú y Kevin Álvarez, quien tuvo una actuación que promete mucho para futuro.

Fue a los 15 minutos cuando se vio lo mejor del partido con el gol de Leo Suárez al sorprender con un disparo a gol en un tiro libre pegado al corner razón por cual la pelota tuvo que llevar mucho efecto y precisión.

El partido era la ocasión ideal para llenarle el ojo al técnico brasileño, uno de ellos era el Mozumbito quien después del gol americanista tuvo dos oportunidades claras para incrementar la ventaja, pero falló y volvió a confirmar que jugar en Primera División todavía es un reto muy grande para él.

Los que no desaprovecharon su oportunidad fueron los Bravos que con Aitor García encontraron la fórmula para empatar el partido a minutos del final. El atacante español recibió en los límites del área y tuvo el tiempo y espacio para cruzar un disparo potente dejando sin posibilidades de rechace a Óscar Jiménez.

No obstante, faltaba la estocada final, esa llegó en los pies de Ángel Zapata en tiempo de compensación con otro tiro a ras de pasto al palo más lejano del arquero azulcrema.