Los Broncos cayeron 17-16 ante el ex de Russell Wilson, los Seahawks, en un partido definido por milímetros, tanto por el gol de campo de 64 yardas que falló Brandon McNamus sobre la hora, como por dos pérdidas dentro de la yarda 1 del rival.

Russell Wilson terminó con 29 completos de 42 intentos, 340 yardas, un touchdown y rating de 101.3, pero el coach Nathaniel Hackett le quitó el balón al hombre de los 242.5 millones y optó por buscar el segundo gol de campo más largo de la historia Geno Smith.

Su sucesor en Seattle, acabó con 23 de 28 para 195 yardas y dos pases de anotación y estuvo pletórico en el inicio de partido.

Completó sus primeros 13 pases y coronó la primera serie quitándose una captura en tercera oportunidad para encontrar a Will Dissly, quien quedó completamente solo y anotó en pase de 38 yardas.

Wilson tomó el balón por primera vez con los Broncos al son de los abucheos de los fans de Seattle. Se vio nervioso en su primer pase, volando de mala manera al fullback Andrew Beck, pero se repuso y sacó un gol de campo para el 7-3.

Tras el empate de los Broncos en pase de Wilson con Jerry Jeudy de 67 yardas, pagaron con la misma moneda, llegando a las diagonales con el segundo envío de anotación de Geno Smith, de 25 yardas con Colby Parkinson. En ese momento,

Geno solo había fallado uno de 18 pases, tenía 164 yardas y dos touchdowns. Tenían 1:11 por jugar y enfrentaban 3&14 en su yarda 45. De alguna manera, solo sacaron una jugada más.

Un pase corto con Javonte Williams ganó nueve yardas y dejaron ir el reloj de jugada, pidiendo tiempo fuera con 20 segundos por jugar.

Tenían dos tiempos más, pero el coach Hackett optó por la patada de 64 yardas, en lugar de jugársela en cuarta para acercar el balón.

McManus falló y Seattle inicia la vida sin Wilson con una victoria.